Estas dos exclusivas viviendas destacan por su gran personalidad y representatividad, fruto del exquisito diseño y el uso de materiales nobles en su decoración.
Durante el proceso de restauración, se han preservado cuidadosamente los elementos arquitectónicos distintivos que posicionan a estas propiedades entre las más codiciadas del Eixample. Entre ellos, sobresalen los techos de 3,5 metros de altura con elegantes molduras y los suelos de pavimento Nolla, de alto valor patrimonial.
La sensación de amplitud es uno de los atributos más destacados, perceptible desde el mismo vestíbulo, que mantiene el estilo original del edificio con detalladas pinturas en relieve en las paredes.
El resultado final es una fusión impecable de tradición y modernidad, que impresiona por su altísima calidad.
Todo ello se complementa con acabados “premium” realizados con materiales sostenibles y la incorporación de tecnología avanzada “smarthouse” para la gestión inteligente de los sistemas del hogar.